jueves, octubre 12, 2006

Todos dicen no a la LOCE

En el marco de la entrega del primer informe del consejo asesor presidencial de la educación es importante tomar en consideración algunos puntos acerca de las resoluciones;

De tal manera, es importante mencionar primero, que el informe en sí, es un avance respecto a que el debate sobre la calidad de la educación es un hecho y ha convocado a todos lo actores. La necesidad de generar transformaciones urgentes en materia educacional es un hecho. Sin embrago, dicho informe no plantea ninguna propuesta de soluciones, más bien es un diagnóstico de algo anunciado hace ya décadas.

No obstante, podemos valorar la unanimidad con la que el consejo plantea la imperiosa necesidad de cambiar la actual Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE). Además, hay una valoración positiva respecto al rol del Estado en el proceso educativo.

Pero, se reconoce la libertad de enseñanza como un derecho, lo que claramente permite que exista la educación privada con toda su lógica mercantil. En torno al financiamiento, y si bien es cierto se plantea la necesidad de que el Estado asuma un financiamiento “privilegiado”, no se aclara la forma en que se entregará dicho financiamiento. De tal manera, no hay un mayor cuestionamiento al rol actual del Estado.

El informe en sí no plantea ningún cuestionamiento a temas, para nosotros de importante relevancia, como lo es el la educación superior, entiéndase; financiamiento, crisis institucional de las Universidades estatales y la inminente privatización de las Universidades.

Sin embargo, debe ser la permanencia en el consejo, el camino a seguir, pero siempre con un estado de atención constante y sin dejar de lado las movilizaciones como las que hoy levantan los secundarios. Lo anterior, sin descartar una posible medida final como puede ser el desconocimiento del consejo.

Debemos ser capaces de plantear que lo que necesitamos es que el Estado asuma un rol protagónico, un mayor compromiso en calidad y recursos. Debemos fortalecer el rol del estado pues es el único que podrá establecer una educación de excelencia sobre la base de los intereses de las grandes mayorías, es el único que puede diseñar un plan de desarrollo nacional sobre la base de un proyecto de país para todos -pensando en las grandes mayorías y sin intereses particulares-, es el Estado el llamado a romper esta educación de clases sociales y superar las segmentaciones sociales en virtud de la calidad y la igualdad.

Necesitamos, como hemos dicho siempre, un sistema que garantice no sólo el acceso a la Universidad sino, además, la permanencia en aquella sobre la idea esencial de la gratuidad para quienes no pueden costear su educación.